¿Qué hago para tener autoestima?
Te lo ha dicho tu amiga, tu coach, tu psicólogo, tu primo, y cada puñetero post de instagram : «Te tienes que querer un poco más» «El problema es no te valoras» y tú pues agachas la cabeza y dices «pues es verdad, no me valoro» pero, Y AHORA QUÉ.
Porque digo yo que si una persona no se quiere no tiene ni idea de lo que es quererse, es como si le dices CONFIA a alguien que lleva toda la vida controlando, o como a quien le dices que el color complementario del rojo es el verde a alguien que no ha visto el verde en su vida. Por eso la única manera que tenemos para aprender es el contraste y la dualidad: No puedo saber que es el amor si no experimento lo que no lo es.
Pero claro, eso tiene una contrapartida: No puedo experimentar la valoración propia si lo único que he experimentado en mi vida es la desvalorización. Por lo que el consejito de «Quiérete a ti misma» es a menudo bastante inútil, sobre todo teniendo en cuenta que la versión del quiérete a ti misma que tenemos es bastante vanidoso-capitalista: Ponerse delante de un espejo y verse las virtudes, decirlas en voz alta, darse caprichitos, cuidarse, irse a un spa, just do it, aquí tu eres king.
Al caso, AMIGA DATE CUENTA, El amor es vincular. El amor propio es el vínculo que una tiene con una misma. El amor propio sirve para valorarnos lo suficiente como para no dejar que otro nos trate como si volviésemos poco.
El amor propio se trata de tenernos la suficiente estima como para poner límites y no abandonar nuestras necesidades para atender las de otro que -por lo que sea- no está pensando en las nuestras. Querernos implica no quedarnos en lugares donde estamos rodeados de sanguijuelas que nos quitan la energía, o que tienen siempre que criticarnos o quedar por encima de nosotros para sentirse ellos mejores.
Por lo que amarse implica más tomar decisiones que decirse a uno mismo lo maravilloso que uno es.
A veces, amarse va a suponer poner límites (que no se ponen al otro para joderle o fastidiarle, sino para cuidar de nuestros deseos y necesidades) a veces va a ser cuestión de reafirmarse y decir qué quiero y qué necesito en vez de sobreadaptarme, a veces va a ser no complacer al otro, y otras no hacerse cargo de las emociones de los demás en detrimento de las nuestras, Y también es amarse atreverse a pedir abundancia y no conformarse con lo mínimo.
¿Por qué no puedo poner límites ¿Por qué complazco en exceso? ¿Por qué no me atrevo a pedir más? Pues seguramente por culpa, por miedo o porque te han hecho creer toda la vida que te tienes que sacrificar (culpa heredada). Eso si, tu cabecita de contará otra cosa: «Da igual, no quiero lios» «Yo no voy a ser como él/ella» «Lo hago porque lo quiero» «no quiero parecer creida o más que los demás» etc etc etc ESTO TAMBIÉN ES EGO.
Y ahí, a ese lugar profundo de tus miedos, no llega ni tu amiga, ni tu prima, ni un tik tok ni una publicación de instagram, ni las afirmaciones de la agendita cuqui.
Reconocer ese miedo es duro, pero más difícil aún es desarticular ese patrón, porque ese patrón está ahí para protegerte del dolor, por lo que pedirle que se marche va a poner a tu sistema nervioso en jaque.
Ahora bien, que sea difícil no significa que no sea posible:
Tu voluntad y tu convicción accionadas desde el amor, son mucho más poderosas que cualquier miedo. Créeme.
Recuerdo la primera vez que empecé a poner límites: Me entraban ganas REALES de vomitar. Porque un patrón cambia cuando alineo cabeza y corazón y con la acción y a la realidad. Por lo que, amigo, amiga, para quererse ante todo hay que ser VALIENTE.
Espero que te haya sido de utilidad esta carta y si ya estás harta de no valorarte pero no sabes cómo hacerlo, o la posibilidad de tomar acción te bloquea todos los músculos del cuerpo y hasta el habla, te ofrezco mi compañía a través de mi asesoría personal y ver juntas como podemos empezar a dar esos pasitos.
Te hablo de una terapia donde extraemos información desde el campo espiritual y en la que, a través de diferentes disciplinas terapéuticas, quitarte capas, ir a lo más profundo y aprender a elegirte siempre.
Con amor y ganas de abrirte el espacio, te deseo un buen caminar.
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