Es bastante común que las mujeres vengan con el siguiente reclamo:
ESTOY HARTA DE HACER DE MADRE DE MI PAREJA
Quien dice madre dice padre, la cuestión es que están cansadas de tener que recordarles siempre todo, de adelantarse porque saben que si no se quedan sin hacer las cosas… y ya lo han hablado 20.000 veces con su pareja y ya empiezan a parecer una madre regañona.
Como saben que el modo madre regañona no funciona, genera conflictos y tampoco soluciona problemas porque lo que sucede es que o el otro se rebela y se enfada , o bien se hace más pequeño.
La contraparte sombra es que: Si el otro se hace más pequeño, es porque tú te estás haciendo más grande.
Una vez que te das cuenta de esto lo normal, natural (aunque para nada deseable) es que creas que te culpo te sitúes en una de las siguientes posiciones o en todas alternativamente, según te pille el día.
1) Ego aleccionador feminista:
«Y una mierda, ¿Y qué tengo que hacer que ¿Conformarme? hacerlo yo? tener una paciencia infinita? Las mujeres llevamos toda la vida cargando con todo, el reparto de tareas es desigual, que se ponga las pilas si tan feminista dice que es»
2) Ego sor teresa de calculta :
«Oh, pobrecito, le cuesta y yo soy una exigente y me sitúo por encima como si fuera mejor, lo estoy haciendo fatal, waaa pijjjj (latigazo),
Tengo que tener más manga ancha y pedirlo de forma dulce y paciente, tengo que cuidar un poco más de sus emociones y enseñarle cómo se hace dulcemente»
3) Ego traequeyalohago
«Ya lo haces tú y ya lo recuerdas tú, porque total, no funciona ninguna de las tres opciones anteriores, y si te enfadas mal, pero si no te enfadas es todavía peor para tu salud, así que mira, ya está, es lo que hay, GO TO MAMMA WITH THE DRAMA Al fin y al cabo te compensa porque si no, no estaríais juntos»
4) Ego Rafaella Carrá
Mi preferido: Búscate otro más bueno, vuélvete a enamorar. Estamos en el amor en los tiempos de tinder, no me escuches, no me hagas caso, tanta terapia y tanta responsabilidad y tanta hostia, nadie tiene que aguantar como antiguamente. Búscate uno sin problemas.
Y es que creemos que el problema lo tiene EL OTRO y que nosotras NO TENEMOS NINGÚN PROBLEMA, y que tenemos que lograr que el OTRO cambie y entonces ya seréis felices y comeréis perdices.
¿Y si lo que pasa es que tienes que cambiar tú y dejar de ponerle más atención al otro que a ti misma?
oh wait, patrón transgeneracional de codependencia is coming
Ahora, probablemente pienses, ¿Entonces el otro no tiene nada que cambiar y el problema lo tengo yo? No cariño, porque realmente nadie tiene un problema, solo unos patrones relacionales que modificar. Cada uno el suyo.
Entonces, al grano, a lo importante: ¿Si yo cambio el otro cambia? : Suele pasar que las parejas crezcan juntas, que para eso sirve relacionarse con compromiso, Pero la realidad es que puede que si….o puede que no.
La cosa es que si no modificas tú y empiezas a comportarte con tu pareja como un igual, en el futuro te volverá a pasar lo mismo porque las cosas, por mucho que vivamos en la era de la libertad de elección, no se solucionan a lo Rafaella.
Y si, muchas veces si, es una cuestión de irse, de elegir… pero ¿Desde dónde elegimos? Elegimos desde lo que somos, elegimos desde un nivel muy inconsciente...por lo que volveremos a elegir lo mismo si no solucionamos desde la raíz.
Ey, I’m made of a patriarchy system
Yo aquí te recomiendo que practiques un poco la empatía: AL OTRO LE CUESTA TANTO CAMBIAR UN PATRÓN INCONSCIENTE COMO A TI:
Él tiene siglos de patriarcado encima, pero es que amiga, tú también los tienes.
Y hablando de feminismo y patriarcado…
¿Qué sentirías si en un área de la vida en el que tú tienes dificultad y falta de autonomía (que seguro que la tienes) tu pareja te dijera algo como «trae que ya lo hago yo porque sino nos dan las uvas»? OH MACHISMO ¿Te das cuenta lo invalidantes que podemos llegar a ser desde nuestro dolor? ¿Por qué lo suyo no es perdonable y lo tuyo si?
Quizás te gustaría que te tratase como el ego tipo Sor Teresa de calcuta, pero es que no te estaría haciendo ningún favor y serías una eterna niña dependiente y con la misma falta de autonomía (además de que el deseo sexual se acabaría yendo al carajo, pero eso es otra historia) Necesitamos compasión en la pareja sí, pero compasión no es infantilización.
Tú dejando que tu pareja lo haga todo por ti por cuidarte con ternura y comprensión infinita
Ser pareja es ser cada uno una persona, no confundirse en el otro, ser un igual, un amigo, un cómplice.
¿Y qué pasa cuando no sabemos ser un igual? Quizás en tu historia familiar, te haya tocado ser mamá cuando no debías, mamá de tu mamá, mamá de tus hermanos…Y ya no sabes amar de otra forma.
¿Cómo cambiar cuando no tenemos referentes? ¿Complicado no?
¿Has pensado que quizás tu pareja tampoco lo tuvo?
Se puede, de verdad que uno puede aprender a relacionarse de forma diferente, no es fácil, pero se puede, lo veo cada día, y sobre todo, merece la pena hacerlo junto a la persona que amas en vez de por separado.
Espero que este post te haya servido y si resuenas con este post y deseas agendar una consulta para ti o para ti y tu pareja puedo ayudarte
.
– QUIERO AGENDAR UNA CONSULTA CONTIGO –
Con amor y ganas de abrirte el espacio, te deseo un buen caminar
0 Comentarios