¿Somos íntegros? La integridad del ser
Solemos entender la integridad como ser honesto, leal, coherente, fiable. Todo muy deseable ¿no?
Sin embargo estos conceptos presentan quiebres a lo largo de una vida
¿Se puede ser leal SIEMPRE sin traicionarse a uno mismo?
Porque las personas cambian.. ¿o en realidad no?
Adentrémonos pues en la etimología de la palabra integridad para llegar hasta el fondo del asunto que es lo que nos gusta en este blog
Integritas – integritatis = Completos
Está claro que la mayoría de veces no gozamos de este estado de completitud, es decir, que es posible que en ciertos momentos nos encontremos desintegrados y que haya que hacer una integración.
Integración
In (dentro) tangere o tejere (tocar o tejer) ción (acción)
La acción de poder tocar o tejer algo es decir, hacerlo tangible
En el tejido está la clave
Pongamos que es un ovillo de lana y que nosotras estamos haciendo una prenda de vestir. Todo aquello que está tejido está integrado en la prenda.
El hijo que está fuera, está por tejer. Aún no está integrado porque aún no se ha vivido, se está viviendo o está por vivir.
También puede ser que la prenda está un poco deshilachada o esté un patuco por aquí y una manga por allá y que no sabemos muy bien qué es esa prenda ni para qué sirve.
Es decir, que si yo cojo todo lo que he vivido y consigo hacer hacer algo compacto y coherente y llevarlo a la acción estoy siendo íntegro.
La coherencia, claramente, se le ha ido de las manos
Claro que mientras estemos vivos,siempre habrá algo para integrar, aquello que a día de hoy me resuena, me atrae o me moviliza son esos hilos sueltos que no forman parte aún de mi ser.
Si yo no sé quién soy, ni qué me gusta, ni con qué resueno es imposible ser íntegro porque no me conozco.
Si por el contrario si me conozco pero todo me parece inconexo, sin tejer, contradictorio, un batiburrillo, esto, pero también lo otro y todo me parece imposible de conciliar tampoco puedo ser íntegro, porque estoy desintegrado y más perdido que el barco del arroz
Jhon, buscando el arroz
Muchas veces nos dedicamos a vivir, vivir, vivir y no nos damos el espacio de integrar lo vivido.
Otras, nos dedicamos a pensar, pensar, pensar sobre lo vivido y no nos damos la oportunidad de que nuevas experiencias puedan, con sus nuevos hilitos, terminar de integrar lo que un día quedó deshilachado e inconexo.
En este camino, un terapeuta, un canalizador, un guia, te puede ayudar porque no es fácil la integración cuando uno ha vivido cosas que le parecen «incoherentes entre si» pero realmente esa es la paradoja y la magia de la integración y por eso es tan poco común encontrar personas íntegras;
Porque la vida está llena de contradicciones que hay que aprender a saborear, llena de polaridades que hay que aprender a aceptar, llena de cosas aparentemente opuestas.
Entonces, ¿Cuándo integra uno?
Uno integra cuando interiormente puede decir;
Esto Y Esto
Y no dice:
Esto PERO lo otro
¿Pero qué beneficio tiene esto en la vida?
Pues que no vamos dando bandazos, podemos comprometernos con nuestras decisiones sin miedo a equivocarnos porque sabemos que,simplemente, seguiremos tejiendo o terminando de tejer lo que no se tejió en su momento,
Que podremos cumplir nuestra palabra y ser por fuera como somos por dentro, que de mis experiencias integradas podré mostrarme como soy y dejar que la vida me vaya echando hilitos para que me vaya completando cada vez más, porque siempre hay nuevas experiencias que modifican lo que creíamos del mundo y de nosotros mismos.
En definitiva ESTAR EN PAZ con quienes somos y con quien seremos en el futuro como resultado de esas nuevas experiencias.
La integridad es retomar el camino de la propia verdad
Contacta conmigo a través de mi whatsapp o del formulario de mi web para contarme tu caso y ver juntas si este método te puede ayudar.
– QUIERO REALIZAR ESTE CAMINO CONTIGO –
Con amor y ganas de abrirte el espacio, te deseo un buen caminar